MARKETING PARA MUJERES: CÓMO HACERLO BIEN

En pleno siglo XXI no necesitamos un post de cómo hacer marketing para mujeres, ¿o sí? De acuerdo con un reporte reciente de She-conomy, las mujeres representan el 85% de todas las compras desde autos hasta salud, y gastan alrededor de 5 trillones de dólares anualmente, más de la mitad del PIB de los Estados […]

En pleno siglo XXI no necesitamos un post de cómo hacer marketing para mujeres, ¿o sí? De acuerdo con un reporte reciente de She-conomy, las mujeres representan el 85% de todas las compras desde autos hasta salud, y gastan alrededor de 5 trillones de dólares anualmente, más de la mitad del PIB de los Estados Unidos. Las mujeres también dominan la escena del social sharing y la creación de contenidos. De acuerdo con un reporte de bazaarvoice las mujeres producen 60% del contenido generado por usuarios. Los marketeros deberíamos apreciar la importancia del público femenino. Sin embargo, el 91% de las mujeres dicen que los publicistas no las comprenden. ¿Qué es lo que estamos haciendo mal, y sobre todo, qué compañías lo están haciendo bien?

1. Piensa fuera de las líneas existentes

Mientras que los ingresos de tiendas de café como Starbucks disminuyeron, McDonald’s construyo una imagen y añadió McCafé a sus tiendas existentes. Su publicidad se centró en  mujeres urbanas y fashion, que normalmente no asistirían a McDonalds. Al añadir ensaladas y opciones saludables, y patrocinar eventos como el Fashion Week, McDonalds alcanzó a un nuevo sector demográfico e incrementó sus ventas un 7% durante la recesión económica.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2. No estereotipes a las mujeres

Las compañías que asumen que el marketing para mujeres implica diseñar en colores pasteles y moños rosas van a alejar a su mercado. Las mujeres responden  a la publicidad que usa modelos femeninos positivos y las muestra en roles fuertes y poderosos.

El comercial del Kia Soul 2010 presentando a la golfista profesional Michelle Wie venciendo a varios hombres, viéndose segura y cool.

 

Esta es solo una de las muchas campañas de marketing, pero las ventas mensuales de Kia subieron 44% gracias a esta campaña.

3. Enfócate en el diseño y la practicidad

No necesitas hacer marketing diferente para hombres y mujeres si te enfocas en buen diseño y usabilidad. Apple es un gran ejemplo del éxito de una marca que tiene un atractivo universal.; la belleza de sus diseños, sus opciones de color, facilidad de uso y sus características intuitivas atraen a las mujeres sin excluir a los hombres. Su publicidad refleja sus productos neutrales con énfasis en la usabilidad y adaptabilidad.

 

 

4. Conoce a quien compra tu producto

Al darse cuenta de que las mujeres son las principales compradoras de los productos del hogar, Nivea For Men dirigieron una campaña a persuadir a las mujeres de los beneficios de comprar sus productos para sus parejas. Esta fue solo una parte de su marketing pero fue muy exitosa para introducir inicialmente sus productos al sector masculino.

 

5. Comprende las diferencias entre hombres y mujeres… sin ser condescendiente

Hasta hace poco, Nike tenía una imagen con mucha testosterona y su publicidad presentaba atletas masculinos. Tenían el 50% de participación en el mercado del fitness para hombres, pero solo el 20% del mercado femenino. Nike cambió su enfoque, comunicándose con las mujeres para comprender como se relacionan con el deporte y sus decisiones de compra. El resultado fue una campaña enfatizada en cómo el deporte encaja en sus estilos de vida y mostrando a mujeres normales haciendo deporte.

 

 

Anteriormente, el calzado para mujeres de Nike consistía en versiones más pequeñas del calzado para hombres, pero con sus nuevos diseños atienden a mujeres con diferentes formas de cuerpo y movimientos, con líneas más enfatizadas para lograr un look fashion.

6. Reconoce a la mujer real

El argumento por default utilizado por los publicistas que presentan mujeres increíblemente delgadas y photoshopeadas, es que las mujeres reales no venden.

La campaña de mujeres reales de Dove (comenzada en 2004) cambió la cara de la industria de la belleza. Con comerciales donde presentaban a mujeres mayores o llenitas, Dove trató de demostrar que las mujeres “reales” en realidad son hermosas, así como que la belleza no se encuentra en la perfección. Lo que es aún más sorprendente para la industria de la belleza fue que las ventas de Dove se dispararon: las mujeres se sintieron identificadas con las imágenes y el mensaje positivo de autoestima.

 

 

 

 

 

 

Si las marcas van a buscar incrementar su share en el mercado del siglo XXI, necesitarán ver más allá de los trucos superficiales del marketing  y entender que el mercado femenino no es un nicho: es una fuerza impulsora.

Fuente: Social Media Today. Traducción y edición: Iris Ruíz.